El estremecimiento marcó el movimiento de sus manos y píes. Marcó el tempo de su mandíbula redoblante.
El olor fétido que emanaba aquella puerta entreabierta consumía todo el oxigeno del corredor a medida que
el se acercaba a la puerta. la melodía del terror seducía sus oídos , parecía que algo no muy peculiar rugía
con nauseas del otro lado, tomo un tapabocas para no caer por culpa del desmayo y enfrentó la situación Con
una bocanada de aire fétido, se llenó de valor. Cuando el oxigeno contaminado toco sus pulmones, éstos
llenos de asco, lo hicieron temblar de arcadas. Mientras se sotenía del pomo de la puerta dispuesto a entrar,
sintío un escalofrío agonizando en la espalda. Ese tipo de sensación que sólo se siente cuando algo más, de
forma etérea hace parte del ambiente. Mientras un frío sepulcral subía por la espina dorsal, empujó la puerta
en ese instante sintió esa mano flamíguera en su cabeza, sintió ese desmayo producto de una fuerza mayor a
su humanidad. Levantó su cabeza y vio sus ojos, esos ojos ya vistos en algún momento de su niñez, esos ojos
ahora diferentes a como solía verlos, cayó victima de la falta de oxigeno y el delirio, empezo a ver la fiebre, a
oir las bacterias entrar por su esofago, podia leer el sonido del perecer en los ojos de la mortandad, tenia
los sentidos totalmente trocados. tirado en el piso boca abajo con el menton sirviendo de base para inclinar su
cabeza unos sesenta grados para suplicar o tal vez para almenos hacerle saber a esa cosa que el tenia algo de
valor. Entonces se dio cuenta que era el cadaver de su hermanito menor conservado tal cual despues de aquel
accidente que le
dislocara los hombros y partiera su mandíbula hace unos 32 años, tenia los ojos salidos tal cual y como lo vió
por última vez debajo de la llanta de ese container y sentia que quería comunicarle algo. Aún su piel
desfigurada tenía rastros de la pintura naranja del camión, sus ojos colgaban tan solo de un hilillo de
tendón. Raspando su lengua entre sus labios, aspiro aire de forma carrasposa y le dijo: "Nadie supo del
empujón, ahora te he empujado a tí conmigo."
Jorge villegas y cristian echeverry (cadáver exquisito)
Jorge villegas y cristian echeverry (cadáver exquisito)
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