Cálido frio de tus dientes
abraza mis miedos,
muérdeme el vientre
hasta que sangre,
hasta que cese,
de lo contrario borra mi mente.
No permitas que perdure
ni que que caiga mas bajo
pues he visto tu velo
entrelazado con mis dedos,
he seducido tu oz con sosiego
al compas de nuestros sueños,
durmiendo despierto los juegos vienen y van,
sonriendo dormido los miedos perduraran
por simepre en la neternidad,
y aun siendo tan temprano,
a la altura del segundo balcon
ella me sedució.
No hay comentarios:
Publicar un comentario